ACEPTAR LO SUCEDIDO

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Ninguna persona es igual a otra. Crecemos de forma diferente a través de las diferentes experiencias que tenemos a lo largo de la vida. Algunas mas difíciles y otras mas fáciles y agradables, todo depende de la actitud con la que las asumamos y de lo abierto que estemos a aprender de nuestras equivocaciones.

Por mucho que nos duela o nos incomode recordar algunas, debemos asumirlas e incorporarlas al proceso que nos llevara a madurar y a crecer a través de ellas.

El pasado, no solo afecta nuestro presente con sus consecuencias, sino que también define nuestra forma de reaccionar y nuestro balance emocional. Por eso, es tan importante hacer una especie de inventario de vida en algún momento, para reconocer las experiencias positivas que hemos tenido, para tener la posibilidad de recrearlas conscientemente y al mismo tiempo, evitar que se repitan las negativas.

Cuando cometemos los mismos errores o experimentamos las mismas situaciones negativas, debemos detenernos y en lugar de buscar culpables, preguntarnos: Cuales fueron los posibles motivos o las circunstancias, que determinaron nuestras decisiones y  comportamiento en ese momento; que podemos hacer para aprender de esa experiencia y que recursos necesitamos para superarla.

En lugar de sentirte víctima de tu pasado, aprovecha la experiencia que tuviste, para convertirte en una persona mas madura y sabia.

Las situaciones no son buenas o malas en si, es mas bien la interpretación que hacemos de cada una de ellas, lo que las califica y hace que nos afecten de una u otra forma. Aprendamos a relativizar las situaciones difíciles y nos será mas sencillo afrontarlas y solucionarlas.

La mayoría de las personas están acostumbradas a exagerar o a dramatizar las cosas que les pasan y sin darse cuenta, con sus palabras, expresiones y comentarios terminan agravando la situación y dificultando su solución. Palabras y frases como: terrible, imposible, dificilísimo, miedoso, no tiene salida o solución, se va a poner peor… En lugar de ayudarnos a manejar la situación, nos desestabilizan, sembrando en nosotros miedo, negatividad e inseguridad. Aprendamos a extraer lo positivo de cada situación aparentemente difícil, de esta forma, podremos minimizar la dificultad y fortalecer la confianza en que podremos resolverla de la mejor manera.

En lugar de quedarnos atrapados en un recuerdo, pensando en todo lo que pudimos hacer para evitar lo que sucedió, sintiéndonos víctimas o culpables por todo lo que paso… decidamos pasar la pagina y enfoquémonos en buscar la solución.  Aprender de nuestros errores, nos permitirá corregirlos, resarcir en alguna medida a las personas afectadas por nuestro comportamiento y aprender de la experiencia para que no se vuelve a repetir.  Sigamos adelante con la vida!!