Al Rescate de La Armonia.

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Nuestra felicidad esta intrínsecamente ligada a la
felicidad de los demás y si la humanidad sufre,
nosotros de un modo o de otros, también sufrimos.

Mientras más abiertos y altruistas seamos, mas paz
experimentaremos dentro de nosotros mismos. Por eso
tal vez la religión universal debería ser la de la
acción desinteresada y su templo el corazón de cada
ser humano.

Al vivir con nuestra atención puesta en los diferentes
estímulos que recibimos del mundo exterior, se nos
olvida lo que es verdaderamente esencial en la vida.

Pero, un cambio esta ocurriendo en el mundo, la suma
de las acciones individuales de personas que aportan
su grano de arena desde el corazón, sin ningún interés
personal, hará que se produzca una transformación en
el interior  del ser humano, ajustando sus valores y
reafirmando su identidad.  Con el trabajo dedicado,
conciente y responsable de sembrar, amor, bienestar,
fortaleza, valoración personal y esperanza, podremos
renovar la perspectiva que tenemos del mundo.

Dedicar la mayor parte de nuestro tiempo a suavizar y
a enriquecer la vida de los demás, con nuestro
trabajo, conocimiento, palabras, gestos, detalles…
puede ser una experiencia muy gratificante.  Además,
este es un trabajo que nos recompensa de antemano.

Conserva tu Paz Interior. Las personas no pueden quitarte
la calma, a menos que tú se los permitas. Aprende a cerrar
y abrir las compuertas de tu espacio interior a voluntad, para
dejar entrar solo lo bueno, lo positivo y lo inspirador que
suceda en tu vida, y al mismo tiempo, para dejar afuera, todo
lo que pretenda hacerte daño de alguna manera.

Cuida tu cuerpo. En la medida en que te sientas bien
físicamente, tendrás mas energía y entusiasmo para
aportar a las otras áreas de tu vida. Ponte manos a la
obra, practica alguna actividad física con disciplina
y regularidad sin exigirte demasiado. Hazlo para
estimular y aumentar tu bienestar.

Mantén buenas relaciones con los demás. Piensa en tus
relaciones con la familia, los amigos y los compañeros
de trabajos o estudio, como en una oportunidad de
crecer y enriquecerte como ser humano.  Comparte con
ellos lo mejor de ti y conviértete en un elemento
pacificador  que ilumine la vida de todos a tu
alrededor con tu presencia.

Diviértete más. Un exceso de responsabilidad y
compromisos, generalmente nos impiden disfrutar un
poco mas la vida.  Recupera tu sentido del humor y
siéntete dispuesto a compartir momento de disfrute con
tus seres queridos. Aparte el tiempo para practicar
algún hobbie.

Aprende a pedir.  Atrevernos a expresar nuestras
necesidades y deseos nos da la posibilidad de
sentirnos mas satisfechos en la vida.  Hay personas
que piensan que manifestar sus necesidades es una
señal de debilidad, pero en realidad es una muestra de
fortaleza y madurez.

Cuida tus pensamientos. Cuando uno actúa o habla
dejándose llevar por una mente llena de prejuicio,
confundida o negativa, generalmente lamenta haberlo
hecho, porque tienen que asumir las consecuencias de
su error.    Pero, si uno lo hace impulsado por una
mente clara, limpia y optimista, será la felicidad y
el bienestar su consecuencia.

Aprende a fluir. A pesar de que nos parece que las
diferentes áreas de nuestra vida no están conectadas,
en realidad lo hacemos en el trabajo repercute en
nuestra vida personal, y esta en la familiar y en
nuestro contacto social.  Por eso es tan importante
tratar de vivir en base a nuestros valores en todo
momento y circunstancia.

Maneja tu tiempo.  Eres tu quien realmente administra
y decide que hacer con su tiempo.
Organízate cada noche, de manera que el día siguiente
puedas cumplir con tus pendientes y disponer de un
tiempo para las actividades que te relajan y suavizan
tu vida.

Aprende de ti mismo.  Conviértete en un observador
atento e imparcial de ti. Evita juzgarte o criticarte
duramente, trátate con gentileza y recuerda que puedes
cometer errores y aprender de ellos, para no tener que
repetirlos más.  Conocerte hará que puedas manejar tu
vida con conciencia y responsabilidad.

Pon corazón en lo que haces.  El trabajo de cada
persona, es muy importante para todos nosotros.  Sin
importar que tan sencillo o humilde nos parezca, el
trabajo hecho con responsabilidad, mística y entrega
produce un efecto muy beneficioso para la sociedad.
Dedícate a realizar el tuyo con pasión y corazón.