CLAVES PARA MANTENER LA SERENIDAD.

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Todos desearíamos tener una vida mas serena y balanceada, pero, las tensiones de la vida cotidiana muchas veces atentan contra esta posibilidad.

Existen muchas razones por las cuales podemos perder la calma fácilmente, por ejemplo: Cuando experimentamos emociones alteradas, en respuesta a una situación que nos afecta, lo primero que perdemos es la claridad mental que muchas veces necesitamos para analizar la situación de forma objetiva y constructiva, para darle solución y además, cuando nos dejamos llevar por ellas, terminamos reaccionando es decir, diciendo o haciendo cosas que mas tarde cuando hayan bajado su nivel, lamentaremos.  Lo mejor que podemos hacer, es mantener la calma para tomar decisiones y acciones mas conscientes y acertadas.

No saber manejar la incertidumbre hacia el futuro y permitir que los comentarios y las noticias negativas que recibimos, nos asusten y nos alteren, sin que primero hayamos comprobado su veracidad y seriedad, también, nos hará perder la calma, agrandando nuestros temores,

El estrés que experimentamos cuando estamos inmersos en una actividad, buscando culminar un proyecto, alcanzar nuestras metas, persiguiendo un sueño o simplemente realizando un trabajo para obtener un resultado o generar un efecto, es natural y positivo, porque es el producto de un esfuerzo concentrado. Pero, cuando el estrés que sentimos se genera de un exceso de deberes, pendientes y responsabilidades, cuando enfrentamos situaciones que no podemos cambiar y nos resistimos a aceptarlas, o cuando tratamos de ocuparnos o de hacer algo que no depende de nosotros sino de otros, es muy probable que en lugar de estimularnos, nos desgaste y desequilibre rápidamente.

PAUTAS PARA RECUPERAR LA  CALMA.

–      IDENTIFICA LA CAUSA DE TU MALESTAR. Es muy importante que puedas encontrar la razón o la causa por la cual, te sientes afectado negativamente en alguna de las áreas de tu vida. De esta manera, podrás buscar los recursos y las herramientas necesarias para afrontarlo y resolverlo de la mejor manera. También te puede suceder que descubras al practicar la mirada interior, que aquello que te hace sentir abrumado en realidad no tiene la importancia que le habías otorgado.

–      BUSCA UNA FUENTE DE SATISFACCION EN CADA AREA DE TU VIDA. Para experimentar serenidad, es importante potenciar el bienestar que experimentamos en cada área de nuestra vida. Haz una lista con todas las actividades que disfrutas, que te gusta realizar y que te producen paz, diversión y satisfacción, y luego, incorpora un par de ellas en la planificación de tu rutina de la semana, para que se conviertan en un fuente de calma y bienestar.

–      ENFRENTA TUS BATALLAS IMPORTANTES. Cuantas veces pasas el día alterado, lleno de estrés, enfrentando cosas pequeñas y sin mayor importancia que se presentan de forma inesperada y que te roban la serenidad… En lugar de guardar tu energía para las batallas que son reales e importantes porque pudieran cambiar tu circunstancia de vida. Evalúa cada situación que enfrentes y pregúntate si en realidad es importante para enfocarte en ella, y si no lo es, simplemente acéptala y suéltala, sigue adelante con la mejor actitud.

–      EXPRESA TUS EMOCIONES. Todo lo que guardamos emocionalmente hablando, en algún momento surgirá desde nuestro interior para hacernos reaccionar de forma exagerada frente a una situación que nos recuerde o refleje alguna anterior que todavía no hayamos superado de forma consciente, madura y responsable. Encuentra la mejor manera de manifestar lo que sientes, de canalizar y liberar esa emoción negativa, para evitar que te convierta en una  persona reactiva. Hacer ejercicio, realizar alguna actividad creativa, hablar con un buen amigo acerca de lo que sentimos o guardamos con la intención de liberarnos de ello, nos ayuda a recuperar la serenidad y el bienestar.

–      TERMINA LO QUE EMPIEZAS. Este punto me parece esencial para eliminar una de las mas grandes fuentes de estrés, pues, todo aquello que dejamos para otro momento sin resolver o atender, porque nos sentimos cansados o sin ganas de enfrentarlo o de hacerlo… tarde que tempranos volverá a nosotros convertido en algo urgente de resolver. Que importante es ocuparnos de hacer lo que nos corresponde en el momento, sin excusas que justifiquen el habito de evadir algunas de nuestras tareas y responsabilidades cotidianas. Rompe con el viejo habito de procrastinar en el que te encuentras atrapado y recupera el tiempo y la energía que dedicabas a ello, para sentirte de nuevo en calma.

–      ELIGE EL NIVEL DE ESTRÉS CON EL QUE VAS A VIVIR. Lo que esto significa es que puedes conscientemente elegir el nivel de  estrés que puedes manejar y que es propio de las actividades que realizas y de los proyectos en los que estas envuelto en el momento, además, puedes tomar acciones concretas para eliminar el estrés negativo, el que te desgasta porque no lleva a una acción, resultado o efecto concreto. Aprender a decir No, evita postergar, aprende a delegar, ten una rutina de ejercicios, realiza actividades relajantes y divertidas, ajusta las expectativas y vence el perfeccionismo que pudiera estar presente en ti… son algunas de las herramientas para conseguirlo.