Conciliar nuestras diferencias.

ARBOLLES Y RIACHUELO

 

A veces suponemos que nuestra pareja intencionalmente quiere llevarnos la contraria, cuando nos dice que no esta de acuerdo con nuestro planteamiento o punto de vista… Cuando en realidad, lo que puede es estar expresando simplemente su opinión, que no siempre debe coincidir con la nuestra.

Tenemos una amiga que se queja de que su pareja siempre quiere tener la razón, se molesta mucho porque dice que el no quiere escuchar ni valorar su punto de vista, y casi siempre le lleva la contraria, incluso delante de los amigos.

 

Es muy difícil mantener una conversación con una de las personas que piensan que siempre tienen la razón, porque ellos creen que saben más que los demás; que han acumulado una experiencia que difícilmente los otros tendrán algún día; que siempre tendrán la última palabra sobre cualquier tema, y la razón en cualquier discusión, ignorando o invalidando el punto de vista de los demás. Se complicara para nosotros, especialmente si tenemos una relación afectiva con ellas, porque entonces se convertirá en una cuestión de honor el tratar de mostrar que en realidad nosotros tenemos parte de la razón o que nuestra idea puede ser más acertada en algún momento.

Lo mas conveniente para tratar con estas personas, es evitar dejarnos llevar por la emocion, para reaccionar defensivamente y aumentar así con nuestros comentarios y actitud la gravedad de la situación. Pensemos mas bien, que no es personal, que seguramente la otra persona tiene estres, esta cansada o preocupada por algo y busquemos un mejor momento donde podamos conversar, para hallar juntos una solución al problema.

Recordemos que cada uno de nosotros tiene su punto de vista y no tomemos como una ofensa personal, que el otro este en desacuerdo con nosotros en un momento dado.

Para que una relación funcione en buenos terminos, es necesario compartir la razón de vez en cuando, abrirnos a escuchar el punto de vista de la otra persona, sin sentirnos atacados u ofendidos, sino más bien con el ánimo de reflexionar juntos para encontrar los elementos afines que podamos tener en comun, para construir acuerdos y resolver nuestros conflictos de una mejor manera.

Podemos fortalecer la relación de pareja,  en base al reconocimiento y la aceptacion de nuestras diferencias; resaltando la afinidad y las semejanzas que existen entre nosotros y anteponiendo el amor y el interes de mantener y preservar el bienestar de la relacion. Así, el amor estará presente en todo momento, para suavizar el roce de nuestras diferencias personales.  Es importante aprender a escucharnos y a observarnos con gentileza, para ajustar algunas actitudes y expresiones que pudieran herir a la otra persona, y afectar negativamente el buen funcionamiento de la relacion.

Las diferencias personales pueden aportar mucho a nuestro crecimiento como pareja si estamos abiertos y atentos para permitirlo.

Insistirle a la persona que debe mejorar o cambiar su actitud y comportamiento, podria ser contraproducente, porque seguramente, encontrara la manera de justificar su comportamiento y hacernos sentir culpable por la crítica recibida.

La próxima vez que se presente un conflicto entre ustedes, les sugiero, que no respondan defensivamente a los comentarios o al comportamiento del otro, porque esto en lugar de hacerle tomar conciencia de su error, avivara la llama del conflicto entre los dos. Refuercen la confianza en si mismos, valoren sus ideas y puntos de vista, anímense a expresarlos y compartirlos sin competir con el otro, sin querer corregirlo todo el tiempo y sin poner en evidencia su comportamiento inadecuado.  Encuentren el mejor momento para hablar sobre sus sentimientos.
Vivir juntos, es como participar en una especie de carrera de relevo; cuando llegamos a cierto punto de ella, debemos pasar el “testigo” a otro corredor más descansado de nuestro equipo, adelantado a nuestra posición, quien seguirá con más fuerza y empeño en la competición para llevarnos a todos a la meta con éxito.

Claves para mejorar la dinámica de la relación:

Compartir la razón. Escuchar en silencio y con atención, evitar imponerse, sin quitarle el derecho a la otra persona a expresar sus ideas, sentimientos o punto de vista. Esto nos llevará a mejorar nuestra comunicación, a resolver nuestros desacuerdos, a enriquecer la relación y a disfrutar más de la compañia mutua para hacer crecer el amor.

Ser respetuosos. Aceptar que los demás tienen sus propias ideas, experiencias y capacidades, y aunque creamos que tenemos la razón, aprender a darles la oportunidad de expresarse, participar y hasta equivocarse y crecer por sí mismos si fuese necesario. Recordemos que nadie aprende por la experiencia o la insistencia de otro.

Reconocer el aporte del otro. Cuando esa persona especial diga o haga algo positivo y constructivo, es importante que lo reconozcamos inmediatamente. Recordemos que con nuestros comentarios podemos inspirar, motivar, apoyar y hacer sentir muy especial a la otra persona, de manera que sienta que vale la pena el esfuerzo de mejorar para aportar a la relación que compartimos.

Mostrarnos dispuestos a escuchar, a comprender, a conciliar, a resolver, a construir acuerdos, a aprender el uno del otro y a mejorar nuestra comunicación, hará que nos sintamos queridos, tomados en cuenta e importantes para el otro.