Quien dirige tu vida.

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Eres de las personas que se pasan los días juzgando o criticando a los demás… Las decisiones que toman tus amigos, la forma en la que se visten, las limitaciones que tienen algunos de tus familiares, las cosas que le pasan a tus compañeros de trabajo, incluyendo sus logros y éxitos? Insistes en hacer comparaciones la mayor parte del tiempo buscando encontrar al mas inteligente, al mas fuerte, simpático, capaz, exitoso, o al mas antipático? Tal vez le estas dando mucha fuerza al juez que se encuentra instalado en tu interior, dirigiendo tus actitudes, decisiones y forma de vivir cada día.

Pero, también te puede pasar, que por el contrario, te sientas culpable de todas las cosas negativas que ocurren en tu entorno personal, que resaltes tus limitaciones y sufras por tus errores; que sientas que no tienes suerte, que los demás progresan o logran mas prosperidad, éxitos o felicidad que tu; tal vez por que te falta la voluntad, la disciplina o las ganas de hacer cuanto sea necesario para alcanzar tus metas y cumplir con tus propósitos personales… en cualquiera de estos casos, seguramente te sentirás víctima de otros y hasta de la vida sin darte cuenta de que en realidad lo eres de ti mismo.

Ambas actitudes, son extremos que nos pueden llevar a perder el bienestar, la serenidad y la felicidad que necesitamos para experimentar una vida plena.

Necesitas aprender a mantener a raya ese juez interior que tanto daño te causa. Comienza por observar la forma en la que interpretas o expresas lo que te ocurre, si te quejas demasiado, recuerda que las cosas son como son, y que tus pensamientos críticos y negativos no cambiaran tu realidad, por el contrario, la agravaran, dificultando la posibilidad de afrontarla y transformarla.

Deja de buscar culpables afuera y asume la responsabilidad, de tus actos y decisiones. Recuerda que las otras personas tienen el mismo derecho que tu a ver y hacer las cosas a su manera. Vence el habito de juzgarte constantemente y de comparar lo que haces con lo que hacen los demás. Cada experiencia representa una oportunidad de aprender, corregir si fuese necesario y de ganar madurez y sabiduría. Date la oportunidad de volverlo a intentar o de hacer de una manera diferente. Actúa por conciencia y con responsabilidad.

Cada uno de nosotros, habita el mundo que hemos construido en nuestra mente: un mundo difícil donde nos cuesta encontrar alguien en quien confiar, donde las cosas no funcionan, un mundo para sufrir o vivir con exceso de responsabilidad ante la falta de esta en otros… o un mundo amable a pesar de las limitaciones y las diferencias sociales, políticas y religiosas, un mundo para aprender y disfrutar de cada regalo o momento especial, un mundo con sueños posibles…

Pero, si en tu interior llevas una víctima… Y vale la pena agregar que a ninguno de nosotros nos gusta aceptar que podemos sentirnos de esa manera, es necesario que comiences a prestarle atención a tus pensamientos mas frecuentes, sobre todo a esos que aparecen al momento de vivir ciertas situaciones que te afectan.

También, a tus comentarios y a las acciones que realizas, para ver si están relacionadas o motivadas por el miedo o la culpa. Si tu mas asiduo compañero es la culpa, tal vez tu juez interior te esta victimizando. Mientras que si es el sentimiento de culpa el que te acompaña, estas actuando como víctima, frases como: “todo me toca hacerlo a mi”, “seguramente que no podre conseguirlo”, “porque me lo iban a dar si yo no tengo lo que se necesita”, “es imposible que esa persona se fije en mi” hacen que tu mismo te sabotees tus posibilidades.

Si de las personas que usa alguna experiencia fallida como un referente para ni siquiera volverlo a intentar… Es posible que seas el mas grande enemigo a vencer con la actitud negativa y pesimista que mantienes ante tu vida. Usa la memoria para ir atrás en busca de momentos o experiencias positivas, agradables y reconfortantes en las que lograste o conseguiste lo que buscabas y apóyate en esos pensamientos y sentimientos para potencias la confianza en ti mismo y en la vida.

Todos guardamos diferentes personajes en nuestro interior y afloran de acuerdo a cada situación. Decide sentirte como una persona muy especial, inteligente, capaz, agradable y deja que se esta se manifieste y se proyecte sobre los demás.

Tal vez este sea el momento perfecto para perdonarnos desde el corazón… cuantas veces tendemos que hacerlo por la misma equivocación? En lugar de juzgarnos, declararnos culpables y castigarnos por haber cometido un error, deberíamos aceptarlo y al mismo tiempo darnos la posibilidad de perdonarnos y corregirlo, mostrándonos dispuestos a hacer cuento sea necesario para resarcir en alguna medida a las personas que pudimos haber afectado con el y abiertos a aprender de esa experiencia  para no volver a repetirla.

En lugar de esperar a que los demás nos acepten y nos quieran, comencemos a hacerlo nosotros. Dirijamos nuestra vida!!