VENCE EL HABITO DE EXAGERAR LA DIFICULTAD.

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Cuantas veces vemos a empresarios, políticos del mundo completamente relajados y animados, como si disfrutaran verdaderamente lo que hacen, a pesar de que seguramente, mantienen una agenda muy apretada, llena de compromisos, responsabilidades y actividades que van desde las personales a las mas complejas, serias e incluso graves de afrontar y manejar… mientras, que muchos de nosotros, perdemos la serenidad y el buen animo, cuando nos enfrentamos a compromisos y tareas cotidianas, como cuando se nos presenta una situación inesperada, salimos de una reunión del colegio de los niños o del condominio o nos preparamos para irnos de vacaciones… inmediatamente nos llenamos de estrés, ansiedad, temor y angustia, perdiendo el balance y la capacidad de ponerle buena cara a la vida.

Pareciera que existe un secreto bien guardado para no estresarnos y aprender a afrontar nuestras actividades y proyectos de una manera objetiva, positiva, constructiva y relajada.

Podemos aprender a manejar nuestras tareas y proyectos personales y profesionales, sin dejarnos afectar por la presión que pudieran ejercer sobre nosotros, para evitar caer presos del estrés, la ansiedad y el mal humor.

El primer paso y el mas importante de todos para mi, consiste en dejar de dramatizar o exagerar lo que vivimos.  Nosotros hacemos esto generalmente, sin darnos cuenta, es un habito que adquirimos, en algún momento de nuestra vida, y que actúa sobre nosotros convirtiéndonos en victimas de nuestra actitud y comportamiento equivocado.

Tenemos una amiga que sufre de este habito que justifico por mucho tiempo. Ella tiene un negocio al que le ha invertido muchas horas de trabajo y atención. Podríamos decir, que esta en un buen momento, pero apenas algo falla, inmediatamente se desespera a decir que nada funciona, que todo se va a venir abajo, que ella es la única que esta pendiente y que seguramente se ira a la quiebra con tantos problemas… por mas que le hemos insistido en que solo es algo que necesita resolver, y que todo lo demás en su negocio va muy bien… ella parece concentrarse en exagerar la importancia de una pequeña falla, convirtiéndola en una gran amenaza para la estabilidad de su negocio.

Observando como actúa frente a esta situación que se ha repetido otras veces por causas diferentes… pienso en que el grave problema es el estrés, que comenzamos a experimentar cuando nos angustiamos por cosas pequeñas que en realidad no reportan ninguna gravedad.

Nuestro bienestar o malestar, nos depende tanto de las situaciones en si, como de la manera en la que las interpretamos. Si las vemos como una amenaza, seguramente, nos enfocaremos en buscar y resaltar todos los obstáculos y los inconvenientes que posiblemente enfrentaremos, entrando en un circulo de angustia, ansiedad y estrés que nos hará parte del problema por resolver.

Podemos aprender a reconocer el momento en que nos estamos repitiendo algunos de estos mensajes negativos y desestabilizadores, para cambiarlos con nuestra voluntad, por otros que sean objetivos, realistas y constructivos. Recordemos que los pensamientos positivos y optimistas, producen sentimientos saludables y enriquecedores.

Claves para mantener la calma.

–      RECONOCE TU MONOLOGO MENTAL. Pocas veces somos conscientes de todo lo que nos repetimos mentalmente.  Frases negativas como: “Esto no va a cambiar” “No lo voy a resolver” “Es demasiado grave” “Se acabo todo” “Es el final”… nos impiden tener una visión objetiva y realista de lo que estamos enfrentando, haiendo que sea mas difícil para nosotros, afrontar y manejar la situación. Cambia tu forma de interpretar lo que te pasa.

– APRENDE A DARLE EL VALOR JUSTO A CADA SITUACION. Es muy importante que aprendas a buscarle siempre el lado positivo a cada situación, de manera que te sea mas fácil relativizar la dificultad para que puedas manejarla y superarla. Aprende de aquellos que conoces y que sabes que están dispuestos a sacar lo positivo a cada situación.

– ERES TU QUIEN DECIDE COMO VAS A AFRONTAR CADA EXPERIENCIA. Decide hacerlo de una manera constructiva. En lugar de buscar y resaltar lo difícil y lo negativo, llenándote de ideas fatalistas… busca aceptarlo y pensar en como podrías afrontarlo o solucionarlo mas rápidamente. Recuerda que si lo miras desde una perspectiva realista y sensata, podrías verlo como una oportunidad para transformar y mejorar tus situaciones de vida.

– REPROGRAMA TU MANERA DE PENSAR.
Piensa en que eres tu quien tiene la capacidad de amargarte la vida… que las cosas no nos afectan por lo que son, sino por la manera en la que cada uno de nosotros las interpreta. Cada vez que te sientas mal y descubras que estas exagerando la dificultad de la situación que enfrentas, respira profundo y toma la decisión de cambiar tu monologo por otro mas realista y positivo.

–      BUSCA TU BALANCE EMOCIONAL. Resiste el habito de experimentar emociones y pensamientos autodestructivos, decide afrontar el temor con valor, liberar la ansiedad o canalizar la ira, aterrizando tus preocupaciones, saliendo a caminar, practicando la respiración consciente o poniendo un poco de distancia entre tu y lo que te preocupa para verlo con una óptica diferente.