Recuperar el Balance Emocional

Hoy en día, la mayoría de nuestros espacios públicos y

personales, están siendo invadidos con la agresividad

de las personas. Salir a la calle en muchos casos,

implica tener que protegernos de aquellos que actúan

con agresividad e irritabilidad, en el tráfico, en los

trabajos, en el servicio que requerimos, inclusive, en

un trato casual, podemos salir afectados por la

actitud agresiva que tienen ciertas personas. La ira,

puede llegar a ser una de las emociones mas

negativas que experimentemos, sobre todo, cuando al

dejarnos llevar por ella, se nubla nuestra mente y nos

volvemos solo reacción. 


Pero lo mas interesante, es que generalmente reconocemos la agresividad en la actuación de los otros, y pocas veces, la observamos en nosotros.  Ya sabemos que vivir con tanta agresividad, hace que nuestro entorno se vuelva difícil y conflictivo, por esto y por las heridas emocionales que nos causamos unos a otros, a través de nuestro comportamiento y

actitud equivocados, vale la pena detenernos y reflexionar acerca de nuestra actuación. ¡Pongamos la violencia en paz¡


Todos aspiramos a vivir en un mundo mas pacifico,

donde podamos expresarnos, desarrollarnos y convivir

de una manera mas armónica, respetuosa y responsable.

Creemos que en la medida en que las personas violentas

y agresivas, mejoren su comportamiento, podremos

sentirnos mas a gusto en el mundo. Pero la paz

verdadera, comienza en el interior de cada uno de

nosotros. Esta se manifiesta a través de nuestros

comentarios, acciones y elecciones, en las relaciones

que mantenemos con nuestros seres queridos, en nuestra

actuación diaria, y en el trato que le damos a los

demás. 


Con esto quiero decir, que para vivir en un

entorno mas pacifico, necesitamos revisar y ajustar

nuestro comportamiento. ¿Cuántos pensamientos

vengativos y agresivos tuviste hacia alguna persona?


Muchas veces, nosotros somos los agresivos, pero

siempre tenemos una justificación para nuestro

comportamiento, mientras que juzgamos duramente el de

los demás.


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